G.M.C.
La carga de la hipertensión arterial alcanza a 1.400 millones de personas adultas en todo el mundo, una cifra equivalente a toda la población de países como China o India. Y solo uno de cada cinco personas con este factor de riesgo cardiovascular clave tiene su hipertensión controlada, ya sea gracias a la medicación o por cambios en sus causas modificables, principalmente hábitos y estilo de vida.
La falta de control de esta patología y otras cardiovasculares ha costado unos 3.200 millones de euros (3,7 billones de dólares) a los países de ingresos medios y bajos en 15 años, entre 2011 y 2025, y solo el 28% de los países de bajos ingresos afirman tener disponibles en farmacias los medicamentos recomendados para controlar la hipertensión.
Solo una de cada cinco personas con hipertensión arterial tiene su enfermedad controlada
Es la fotografía poco halagüeña que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace en la segunda edición de su Informe mundial sobre la hipertensión 2025, publicado hace unos días. «Cada hora, más de 1000 vidas se pierden por accidentes cerebrovasculares e infartos de miocardio causados por la hipertensión arterial, y la mayoría de estas muertes son prevenibles«, afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, durante la presentación del documento.
La OMS considera hipertensión arterial cuando la presión sistólica es igual o superior a 140 mmHg y la diastólica es igual o superior a 90 mmHg y estos valores se repiten al menos en dos días diferentes.
¿Qué pasa en España?
El informe incluye información por cada país. En el caso de España, sitúa la prevalencia de la hipertensión en el 32% de los adultos de entre 30 y 79 años, dos puntos por debajo de la media global (34%). El informe estima que se ven afectados por este problema 9,8 millones de españoles adultos, de los que el 73% está diagnosticado, el 61% recibe tratamiento, pero solo el 37% tiene controlada su hipertensión.
Los datos de la OMS estima que 9,8 millones de adultos en España tienen hipertensión arterial, pero no todos lo saben: el 73% tiene diagnóstico y el 61% recibe tratamiento
España se queda lejos de conseguir que al menos la mitad de las personas con este problema de salud lo tengan controlado. Pero no es el único. De hecho, muy pocos países lograron en 2024 alcanzar tasas de control de la hipertensión superiores al 50%; fueron Canadá, Costa Rica, Islandia, República de Corea y Portugal. La parte positiva es que España tampoco está entre los 99 países que tenían una tasa de control por debajo del 20%.
Si se comparan los datos españoles con países de nuestro entorno, se ve que la prevalencia de la hipertensión es menor que en Portugal, donde se supera la media global con creces alcanzando un 41%, menor que en Francia, que alcanza un 37% y menor que en Italia, con un 42%. De estos tres países, solo Portugal tiene una mejor tasa de control de la enfermedad (52%), en Italia se queda en el 33% y en Francia en el 32%.
En España solo el 37% de las personas con hipertensión arterial tiene la enfermedad controlada
«La hipertensión arterial no controlada se cobra más de 10 millones de vidas cada año, a pesar de ser prevenible y tratable. Los países que integran la atención de la hipertensión en la cobertura sanitaria universal y la atención primaria están logrando avances reales, pero muchos países de ingresos bajos y medianos aún se quedan atrás», afirmó la Dra. Kelly Henning, quien dirige el Programa de Salud Pública de Bloomberg Philanthropies. «Políticas sólidas que concienticen y amplíen el acceso al tratamiento son fundamentales para reducir las enfermedades cardiovasculares y las muertes prevenibles».
Cifras que pueden cambiar
Los datos que maneja la OMS hablan de 11 millones de muertes en el mundo atribuibles a la hipertensión arterial en 2021, lo que supuso el 16% de todas las muertes, «más que cualquier otro factor de riesgo». Ese año, más de la mitad de la mortalidad cardiovascular y el 31% de las causadas por enfermedad renal crónica fueron atribuibles a la hipertensión arterial sistólica. Por regiones se ven grandes diferencias: mientras que en África solo el 8% de las muertes se pueden atribuir a la hipertensión, el porcentaje en los países del Pacífico Occidental llega al 22%.
Dra. Kelly Henning: “La hipertensión arterial no controlada se cobra más de 10 millones de vidas cada año, a pesar de ser prevenible y tratable”
El informe insiste en que la hipertensión arterial es prevenible y tratable, pero advierte de que es necesario poner en marcha medidas “urgentes”, de lo contrario, seguirán contabilizándose muertes prematuras atribuibles a esta patología y las pérdidas económicas para los estados seguirán creciendo.
«Los países tienen las herramientas para cambiar esta narrativa. Con voluntad política, inversión continua y reformas para integrar el control de la hipertensión en los servicios de salud, podemos salvar millones de vidas y garantizar la cobertura sanitaria universal para todos», afirmó el Dr. Adhanom Ghebreyesus.
La prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención a largo plazo siguen siendo soluciones que no terminan de ser una realidad en muchos países o que, cuando hay políticas para su implantación, tienen muchas deficiencias. Faltan políticas públicas de promoción de la salud y prevención sobre aspectos como el tabaco, el alcohol la vida sedentaria o las dietas ricas en sal y gasas trans.
Solo el 28% de los países de bajos ingresos tienen disponibles los medicamentos para controlar la hipertensión arterial, frente al 93% de los que tienen ingresos altos
Faltan protocolos de tratamiento estandarizados, equipos de atención primaria e, incluso, acceso a tensiómetros validados. Otra de las claves es el acceso a los medicamentos para el control de la presión arterial. El informe señala que solo siete de los 25 países de bajos ingresos tienen disponibles estos medicamentos, la diferencia es abismal con aquellos de ingresos altos: el 93% de ellos cuenta con el arsenal terapéutico recomendado por la OMS.
En las más de 340 páginas del informe, la OMS incluye una batería de propuestas y medidas para revertir los malos indicadores en materia de hipertensión arterial, control de la enfermedad y mortalidad. Especialmente, ofrece una lista de pasos para fortalecer la cadena de valor de los medicamentos, principalmente destinada a países que aún no incluyen estos fármacos en sus coberturas farmacéuticas.
La OMS insta a los países a que se tomen en serio el control de la hipertensión e incluyan esta patología en programas de prevención, de seguimiento y de monitorización y garanticen en sus coberturas la atención y el acceso a los tratamientos.









